VALORES Y ESTILOS DE VIDA
Incidencia de los estilos de vida en la publicidady el marketing
Los estilos de vida y su vínculo con los comportamientos de
consumo han sido uno de los aspectos que ha despertado
mayor interés en las últimas décadas en el ámbito de la publicidad
y el marketing. En ambos casos el interés es común y responde
al deseo de alcanzar un conocimiento más profundo del consumidor
y de conseguir de él una actitud más receptiva a los mensajes y productos.
El interés por los estilos de vida se explica por el deseo o la
necesidad de simplificar y clarificar, desde nuevas perspectivas, la
complejidad del consumidor, tratando de encajar sus productos en sus
vidas y de que sus marcas sean también expresión de unos estilos de
vida. Los actos de compra y consumo así contemplados van más allá
de su dimensión funcional y son considerados una forma de autoexpresión
del individuo y de su relación con el entorno
Los estilos de vida permiten una aproximación de orden
cualitativo al conocimiento del consumidor, incorporando nuevas
dimensiones de observación y análisis. Ofrecen nuevas formas de
clasificar o segmentar a los individuos en grupos a partir de un sistema
multidimensional amplio de variables que hacen referencia a
las actividades desarrolladas, los centros de interés y de preocupación,
las opiniones, los valores y creencias, y la trascendencia de
todo ello en los actos de consumo. Habitualmente, hacen referencia
“al patrón de forma de vivir en el mundo como expresión de
las actividades, intereses y opiniones de la persona. Reflejan a la
persona ‘como un todo’ interactuando con su entorno”.
El origen de los estudios en torno a la incidencia de los estilos
de vida en los actos de compra y consumo se sitúa en los años
sesenta y es a partir de la décadas de los setenta y ochenta cuando
alcanzan un gran desarrollo en la investigación de mercados.
.
CRITERIOS SOCIODEMOGRÁFICOS Y PSICOGRÁFICOS:CLASE SOCIAL Y ESTILOS DE VIDA
Uno de los criterios más utilizados para distinguir segmentos
de consumidores que, dentro de su heterogeneidad, muestren actitudes
y comportamientos homogéneos ha sido tradicionalmente su
agrupación bajo criterios de clase social. Se presupone que los
miembros de una misma clase social van a tender, probablemente,
a mostrar comportamientos de compra y consumo similares.
Existen numerosos métodos para definir la clase social, pero en
general giran en torno a variables económicas —de niveles de ingresos
o renta—, formación o nivel de estudios y categoría profesional o tipo
de empleo. Son criterios de orden cuantitativo, que requieren actualizaciones
periódicas dada la movilidad de los individuos y los cambios
sociales. La clasificación jerárquica que aportan resulta relativamente
fácil de manejar. Su uso sigue siendo habitual, ya que, en muchas ocasiones,
la clase social es una variable que explica comportamientos más
o menos homogéneos respecto a hábitos de consumo, productos comprados
e incluso tipo de establecimientos frecuentados.6 Del mismo
6 En el alimentación, por ejemplo, los criterios sociodemográficos, requieren del
apoyo de los estilos de vida para explicar el crecimiento del segmento de productos
INCIDENCIA DE LOS ESTILOS DE VIDA EN LA PUBLICIDAD Y EL MARKETING
modo, se intentan establecer relaciones de correlación entre la clase
social y la respuesta a los mensajes publicitarios o la exposición a los
medios de comunicación, a través, en este último caso, de los paneles
de audiencias.
Las definiciones de clase social han sido útiles, durante
décadas, para analizar y formular hipótesis sobre los comportamientos
de compra o consumo y sobre la respuesta a los mensajes
publicitarios. Sin embargo, se han mostrado limitadas en cuanto a
su capacidad para aportar un conocimiento más profundo de las
motivaciones, actitudes y razones que expliquen las preferencias y
hábitos de los consumidores. La personalidad del individuo, sus
vivencias y su proceso de socialización determinan actitudes que a
menudo prevalecen sobre criterios como la edad, el estado civil, el
hábitat o el nivel de ingresos.
Los estudios sobre estilos de vida ofrecen nuevas oportunidades
para la definición y aplicación de los criterios de segmentación
de un mercado, para el establecimiento del posicionamiento
de una marca, para la búsqueda de oportunidades de
lanzamiento de nuevos productos, para la toma de decisiones
relativas a aspectos de presentación, envasado o distribución y,
sobre todo, para orientar los ejes de comunicación y explotar los
motivadores más sensibles a las diferentes tipologías establecidas
de consumidores.
VALORES, ACTITUDES Y ESTILOS DE VIDA
La complejidad y también la riqueza de la aproximación al
consumidor a partir de los estilos de vida radica fundamentalmente
en la inexistencia de un modelo único de generación de tipologías . A
partir de la observación de diferentes variables de análisis se construyen
unos modelos de estilos de vida que intentan mostrar fragmentos
de la vida de las personas como si se tratara de un gran ejercicio de
reconstrucción y simulación. La relación entre los estilos de vida y los
comportamientos de consumo no es, sin embargo, una relación causal
perfecta. Es indicativa, orientativa de determinadas pautas de comportamiento,
de la misma manera que ocurre con otras segmentaciones,
como las de clase social, anteriormente mencionada.
Existen numerosas propuestas de tipologías de consumidores
que parten de la definición de los estilos de vida y proceden de diferentes
fuentes.

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MUY BUENAS DEFINICIONES SUERTE Y QUE LA INFORMACION SIGA AGRADANDO.....
SAGADI | 16-10-2008 - 16:17:21 GMT 1 #